lunes, 5 de diciembre de 2011

CRÍTICA II


SOFÍA COPPOLA

Por: Enrique Gonzales Barco

El tiempo es sinónimo de espacio e interpretación. Esto es lo que Sofía Coppola trata de darle a sus películas para trasmitir sentimientos. En sus tres obras, Las Vírgenes Suicidas, Lost in Translation y Somewhere se puede percibir esa tendencia. Sin duda, Somewhere es la película que mejor plasma los mensajes que Coppola quiere transmitir y donde la profundidad de los temas abordados son bien interpretados a lo largo de la historia.

Somewhere, narra la historia de un padre soltero, famoso actor de Hollywood que trata de salir adelante y de ser una mejor persona por su hija y que incluso daría todo lo que tiene por ella. Este personaje interpretado por Stephen Dorff, tiene muchos vacios y miserias que gracias a su hija puede ir cambiando, desde una simple sonrisa. La última película realizada por directora neoyorkina es la más profunda debido a los temas tratados. Uno bastante común son los padres solteros. Un mensaje real donde muchos padres se pueden ver reflejados. Las estadísticas de este último año a nivel latinoamericano muestran como más del 30% de las parejas se separan o simplemente son padres que desde un inicio han afrontado la educación y crianza de un niño porque la otra parte desapareció y abandono la relación al saber que un niño estaba en camino. Por otro lado, temas como la mala vida, las relaciones sin sentidos y las fiestas como único norte de vida también son abordadas, ya que el padre es un actor que lleva una vida muy desprolija la cual tiene que enrumbar para cuidar a su hija. Cabe señalar también que los silencios que se expresan en este film están bien acompañados con los sonidos y la música cuando estos entran en escena.

Por otro lado, Lost in Translation o Perdidos en Tokio, es una película que trata el tema de dos personas que coinciden en un hotel de Tokio y se enamoran. Un añejo actor que se enamora de una muchacha de 25 años. Dos personajes solitarios que se sienten a gusto uno con el otro. Un largometraje que refleja una historia de amor de manera elegante y simple pero sin mayor mensaje que el simple y viejo proceso del amor. El denominador común de la parsimonia también se hace presente en esta película llegando a saturar por momentos al público.

Vírgenes Suicidas es una película que no tiene mayor trascendencia y que es menos creíble en cuanto al final empleado, ya que el masivo suicidio de cinco hermanas es algo poco ortodoxo. Si bien es cierto, la incomprensión por parte de los padres es un tema real, la forma de ser abordado en esta obra no deja mayor análisis en cuanto a la profundidad del tema. Se ve una intención en la forma de la idea pero que no llega a dar a luz en cuanto al fondo. Existen varios momentos donde la historia se vuelve un carrusel que gira sobre el mismo entorno sin generar mayor desarrollo lo cual hace que el espectador se distraiga. Sin embargo, Coppola es una directora muy acuciosa en los pormenores de las escenas y esto se ve reflejado en esta película cuando se aprecian algunos importantes planos conjuntos de las hermanas. Cabe resaltar también los momentos de silencios prolongados.

La línea que sigue la ganadora del Leon de Oro en el 2010 es muy particular, tal vez por venir de una familia de cineastas ha querido establecer un estilo propio. De todos modos, queda claro una evolución por lo menos en el contendio de los temas desde Vírgenes Suicidas hasta Somewhere.

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